Rosas


Soñabas con rosas envueltas en papel de seda para tus aniversarios de boda, pero él jamás te las dio. Ahora te las lleva todos los domingos al panteón.
Alejandra Basualto

Bodas que no salieron del papel: los enlaces entre famosos que nunca se celebraron

Julia Roberts y Kiefer Sutherland y Jennifer Love Hewitt y Ross McCall, bodas anunciadas que nunca se oficiaron.

* En los noventa, el de Julia Robert y Kiefer Sutherland.
* Recientemente, el de Jennifer Love Hewitt y Ross McCall.
* Algunas de las parejas que no llegaron al altar han cultivado a pesar de todo una intensa amistad con posterioridad.



Compromisos anunciados con meses de antelación y que jamás tuvieron lugar más allá del papel cuché. La historia de las no bodas entre personajes del cine y de las artes en general es larga y da para un artículo. A principios de la década de los noventa, la actriz Julia Roberts estuvo a punto de contraer matrimonio con el también actor Kiefer Sutherland.

En enlace no tuvo lugar. Justo antes de la ceremonia la protagonista de -precisamente, Novia a la fuga- decidió huir a Irlanda en compañía de Jason Patrick, el mejor amigo de Kiefer, al enterarse de una infidelidad de su prometido, informa Hola.
El cine y la música se llevan la palma en anuncios de boda efímeros

Un poco más cerca en el tiempo y en el espacio, la boda entre Natalia Jiménez, vocalista de La Quinta Estación, y su prometido, Antonio Alcol, tampoco se ha celebrado estos días, tal y como estaba previsto.

Cruzando el charco de nuevo, lo mismo hicieron la actriz Jennifer Love Hewitt y su novio, Ross McCall, quienes rompieron su compromiso durante las pasadas navidades.

El cine y la música se llevan la palma en anuncios efímeros. Ben Affleck regaló un enorme anillo de compromiso a Jennifer López. La pareja anunció boda para octubre de 2003, pero poco después sus caminos se separaban. Fueron muchos los medios que también dieron cuenta del compromiso de Boris Becker y Sandy Meyer-Wölden y que se soprendieron cuando la pareja decidió poner fin a su noviazgo tres meses después.

Algunas de las parejas que no llegaron al altar han cultivado a pesar de todo una intensa amistad. Paloma Lago y Alvaro Bultó, quienes finalizaron su relación un mes antes de la fecha de su boda, son un ejemplo. Semejante es el caso de Megan Fox y Austin Green, la pareja de actores rompía recientemente su compromiso, pero insistían en mantener los vínculos no amorosos que les unían. Idéntico es el caso de la cantante Alanis Morissette y de Ryan Reynolds.

Años de enamorados y regalos



He encontrado este artículo de Nieves Fernández, periodista de la Tribuna de Ciudad Real, y me ha parecido muy apropiado e interesante:


Nieves Fernández

Seguir contando años en el amor pasados los doce años y medio de las bodas de niquel, incluso después de los siete años de las bodas de lana o cobre, que es cuando químicamente dicen acaba toda pasión por intensa que sea, no parece que sea muy común en las parejas, sin embargo hay que seguir contándolos con el fin de bajar las estadísticas de rupturas y divorcios y celebrar aniversarios menos tradicionales que los ya clásicos de las bodas de plata y oro.
Por ejemplo, sería original celebrar en Almagro, patria del encaje, las bodas de encaje comprando como poco un pañuelo con un número tan supersticioso como el trece; o las bodas de ágata de los catorce; o las bodas de cristal de los quince que es un número que ya empieza a ser redondo aunque a muchos enamorados les llega con la temida crisis de los cuarenta años. Algún cristal se habrá roto en alguna relación cuando no podemos dar nombre de joya a las bodas de dieciseis o diecisiete años.
Qué decir de las bodas turquesa de los dieciocho, o de las de porcelana de los veinte años. Aunque a decir verdad se puede decir mucho más de una de las más clásicas, las de plata, de veinticinco años. En la tradición rusa, en estas bodas, la pareja se intercambia nuevos anillos pero de plata, se regalan perlas en los treinta años, ámbar en los treinta y cuatro y coral a los treinta y cinco de matrimonio.
Ignoramos el secreto que deben tener los treinta y siete años y medio o bodas de aluminio. Pero se me antoja que puede ser una gran garantía, ya que al multiplicarlo por dos nos da setenta y cinco años que es una buena esperanza amorosa de vida.
Los rubíes llegarán a las bodas de cuarenta años en común y a los cuarenta y cinco se reconocen las bodas de zafiro. A los cuarenta y seis, las bodas de lavanda. A los cuarenta y siete, las de cachemira. Y a los cuarenta y ocho años de casados llegan las bodas de amatista para llegar a las bodas de cedro, antecesoras de las bodas de oro.
Los dorados cincuenta años de matrimonio son los de más valor social ya que la pareja hace cuentas del amor de su vida cuando se acompaña de sus nietos e incluso bisnietos. A veces, se repiten los votos y promesas dados hace medio siglo, pero en cualquier caso es una celebración que se agradece en cualquier ámbito feliz y familiar pues siempre es difícil llegar a esta cifra.
Claro, que más difícil será llegar a las bodas de esmeralda de los cincuenta y cinco años, o a las de diamante de los sesenta, un buen motivo de regalo pero que muchas personas pensarán que mejor no haya que esperar a los sesenta años para recibir un diamante aunque sea de menos quilates.
Tras el diamante de gran duración y dureza, llegan las bodas de hierro de los sesenta y cinco años, sólidas ellas, o las bodas de piedra de los sesenta y siete años y medio, con suficiente solidez como para no añadirle el medio año adicional. A los setenta años, que ya es una hermosa cantidad de años unidos, llegan las llamadas bodas de gracia para agradecer esa gran cantidad de años juntos.
No me pregunten por qué pero a los setenta y cinco años llegan las bodas de la corona, como si fueran reyes, supongo que para enzarzar todas las joyas y piedras preciosas recibidas a lo largo de la vida. A los setenta y seis, las bodas de platino. Y finalmente a los ochenta años son las bodas de roble que apelan a una madera noble que hace durar a sus muebles toda la vida.
Como ven, siempre y, salvo algunas excepciones relacionadas con el medio ambiente y la naturaleza, el amor y los regalos se relacionan con las joyas, claro que también puede ser que esta lista tradicional de aniversarios se la inventara un joyero.
Con que, hagan ustedes su lista de aniversario y a regalar amor, flores, joyas y preciosas piedras que relacionen el amor con el tiempo, dos valores actualmente poco reconocidos.

Como habréis podido comprobar , algunos nombres de los aniversarios de este artículo, difieren de los que hemos recopilado en este blog, eso da una idea de las diferentes listas que hay, que varían en funcion de los diferentes lugares de nuestra geografía.

PRIMER ANIVERSARIO DE BODAS. BODAS DE PAPEL

El primer año de matrimonio, los recién casados tienen que acostumbrarse a vivir en pareja, deben empezar a aprender como repartir las tareas del hogar y a tomar decisiones conjuntas. el primer año de casados se aprovecha para que la pareja se vaya conociendo, cada uno tiene unas costumbres y unas rarezas heredadas de la vida con sus padres. Teniendo en cuenta que durante el noviazgo cada uno se había hecho una idea del otro, es ahora cuando se empieza a ver realmente como es cada uno. Es por tanto en este primer año de matrimonio cuando surgen las primeras desilusiones. En conclusión, que lo mas difícil es la convivencia, pero con un poco de paciencia el uno con el otro, todo irá por buen camino. Luego no hay que olvidar el primer aniversario de bodas ( Bodas de Papel ) y tener un buen detalle con la pareja es fundamental. Como manda la tradición, en el primer aniversario de bodas o bodas de papel, hay que hacer un regalo de papel.

SEGUNDO ANIVERSARIO DE BODAS. BODAS DE ALGODÓN

En el segundo año de casados, no hay que dejar que el entusiasmo inicial de desvanezca, tampoco que la rutina diaria se apodere de nosotros. El trabajo, la ropa sucia, los demás quehaceres domésticos y otras ocupaciones, van dejando a un lado el seguir manteniendo viva la chispa del amor. Esto no significa que la pareja se quiera menos, pero hay que tener en cuenta que de seguir por ese camino, la relación se pierde. Por otra parte, puede ser en esta etapa, donde se está buscando tener hijos y esto es algo que también ayuda mucho a proporcionar una buena chispa a las relaciones sexuales. Tampoco podemos olvidar nuestro aniversario de bodas y tenemos que ser detallistas con nuestra pareja. Para celebrar el segundo aniversario de bodas o Bodas de Algodón, podemos regalar algo de algodón. El algodón es versátil y duradero, cualidades estas fundamentales en el éxito del matrimonio. Es también conocido como un gran símbolo de prosperidad.

TERCER ANIVERSARIO DE BODAS. BODAS DE CUERO

Ha pasado otro año, nuestro tercer aniversario de bodas se acerca, el tiempo pasa casi sin darnos cuenta y la vida va pasando poco a poco. Hoy miramos atrás y recordamos cuando empezó este largo camino, el matrimonio. No es nada fácil ni sencillo hacer que nuestra relación siga siendo tan especial como el primer día, pero de eso se trata, tenemos que procurar que así sea. Debemos intentar cada vez que llega el día de nuestro aniversario, tener el mismo entusiasmo que cuando celebremos el primero, a pesar de que cada vez, con el paso del tiempo lo vamos perdiendo. En tercer año de matrimonio nuestra relación va madurando y nos conocemos bien el uno al otro, con nuestros defectos y nuestras virtudes. En este momento la pareja ya es consciente de la durabilidad de la relación, por eso podemos elegir para nuestro tercer aniversario o Bodas de Cuero un regalo de cuero, ya que este representa la durabilidad de nuestro matrimonio.